domingo, 27 de julio de 2014

La tinta que no se corría

Había una vez un hombre,
un cuerpo desnudo sudando por dos, 
ella lo amaba, 
sabía que aquel sudor emanaba  los tiempos....... el olor del mar,
el ruido de las olas que están  por llegar.

El último tequila,
el vicio de poder escuchar mientras vuelas,
¡.........el arte de vivir cuando aún no has muerto!


La danza de los vasos sangrantes, gallinas,
el dolor que intentaba esconderse, el que venía de atrás,
el dolor que curaba  los vientos, las heridas con  pan.

Un corazón partido, un destape al amor,
un río de gente que ya no está.
¡No tengas miedo de morir cariño,
te irás cuando hayas acabado de aprender a amar!








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