jueves, 24 de abril de 2014

Preludio de amor

Noche lúcida de amor,
 ¿quien eres?
 ¿que coño buscas en mi?
cus-cús de corazón partío,
deseoso de volver a amar,
 luna de miel a besos,
a media luz,
¡silencio! aún puede escucharse,
 la princesa cabalga tras un príncipe encantado,
 no sabe como se llama,
 ni de donde viene
 pero le habla de honor y le da su calor.
 La princesa sigue cabalgando,
 contracorriente a veces,
 no entiende que el príncipe la mire tanto.
 Feliz cortejo de enamorados,
¿donde está aquí la luz?
 Soy la princesa de tus sueños murmura ella entre susurros
 mientras va atravesando el silencio del amor.
 Quise perderme contigo un día,
 antes de echar a volar, pensó,
pero tu mano quedó atrapada bajo mis piedras
 y tus sabanas solo querían caminar.
 Preludio de amor que da miedo,
 cuando el miedo se da media vuelta y se va,
dejando con ella a un hombre de piel muda
 que brinda su cuerpo al azahar.
 No puedo dormir cuando estoy contigo, le dice,
será una trampa de mi corazón.
 Se va la princesa,
 siguiendo sus pasos cuando no lo elije,
de puntillas,
 lúcida como la noche,
 sin saber a donde pero se va.