jueves, 27 de octubre de 2011

Trabajo y Amor

No precipitare una palabra en su nombre,
ni el color del tejado que llueve en usted
no buscare el olor de su piel en mi pecho
ni anhelare buscarlo tras del dolor,
quise retorcerme olvidando,
y mi orgullo y su ego gritaron de sed,
....lloverán los días sin alma,
las calles de gente y los niños sin Dios,
...y el Dios que esparaba dejara de esperar,
no me precipito,
ni me atrevo ni me obligo
a decir ni volverle a decir,
pasaran los días,
semanas quizás.
Me dolió el amor que buscaba de usted.


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