miércoles, 12 de octubre de 2011

Dulce y valiente hipocresia

Sufro por los besos
que no di ni te daré,
Se exige a Dios en el plato
pero esta prohibido hablar de el,
¡eso si, sin dudarlo se permite
ignorarlo o acusar
y si alguno anda creyente
que se busque en el altar
que comer o pasar hambre
es del pueblo
 y no los hombres de la fe!
yo trabajo como un soldado
para y por servir a Dios,
esta noche con Don Pablo
y mañana con Daniel,
esta noche pongo copas
y mañana soy infiel,
y los días que no trabajo
me dedico a madrugar,
a observar al mundo entero
y a pensar en mejorar.

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